La sociedad en general conoce las energías que existen, las fuentes de energía y para qué sirven y sobre todo las empresas energéticas que existen, ya que tienen que decidirse por la compañía energética que les ofrece mejores prestaciones y precios. Además, es un mercado que mueve mucho dinero, ya que todo el mundo tiene la necesidad de consumir energía. Por eso es muy importante elegir qué tipo de consumidor quiere ser el cliente.

No obstante, hay un desconocimiento general hacia el tipo de consumidor que existe en la electricidad y en el gas natural,

ya que sólo se conocen las compañías energéticas y poco más.

La CNE ofrece una regulación de consumidores y la divide en dos categorías. En primer lugar están los consumidores cualificados, y en segundo lugar, encontramos a los denominados consumidores a tarifa.

A continuación explicamos detalladamente los dos tipos:

Consumidores cualificados:

Son aquellos clientes que compran la energía por medio de un comercializador,

que se encarga de todo. Además, ellos son los que pactan los precios del suministro eléctrico y deciden si quieren adquirir otros servicios.

Consumidores a tarifa:

Son los consumidores más comunes. Por decisión propia, optan por dar a las empresas energéticas el poder de suministro sobre ellos con un precio establecido.